29 ene. 2016

Libros que leer: El cerebro ejecutivo. Elkhonon Goldberg



El cerebro ejecutivo. Lóbulos frontales y mente civilizada. Elkhonon Goldberg. Ed.Crítica. Edición 2015

Libro extraordinario, escrito en 2001, por el neuropsicólogo Elkhonon Goldberg, discípulo del mítico Alexandr Luria, a quien le dedica el libro, con prólogo de otro autor mítico, Oliver Sacks.

Salpicado de sus apasionantes vivencias personales con su maestro en Moscú, y su rebeldía y huída de la opresiva Unión Soviética, nos explica de forma didáctica y amena el funcionamiento de la mayor expresión de la cognición humana, el lóbulo frontal, como director de orquesta de todo lo demás, como manifestación de la identidad misma de cada persona, de su especialización hemisférica, la teoría de la mente, la base de la conducta moral, la expresión de sus fragilidades en personas afectadas por dolencias frontales, que reflejan de forma muy humana lo devastador de estas, al estilo del propio Sacks, su amigo. Finalmente, como mensaje esperanzador, las posibilidades de rehabilitación, así como de los posibles beneficios de ejercitar las funciones cognitivas, incluso con el ejercicio físico, vislumbrando lo que se avecinaba. Sin duda, una delicia de libro, que invita a releerlo, imprescindible en las estanterías de la biblioteca personal de cualquier profesional interesado en el funcionamiento de la mente humana.

Elkhonon Goldberg:

"La ciencia del cerebro ha estado siempre en la frontera entre la ciencia dura y las humanidades, y es precisamente esta fusión la que me llevó a ella hace muchísimos años".

"Si se celebrara un concurso para elegir la "enfermedad de la década", el TDAH y el TDA estarían entre los concursantes con más posibilidades. A cierre del siglo XX y comienzos del XXI, el diagnóstico se hace de forma generosa e informal, a menudo con poco conocimiento de los mecanismos subyacentes, y a veces con ninguno en absoluto".

"La distinción entre TDA y TDAH es sólo el principio. Probablemente existen numerosas formas de déficit de atención, que requieren diferentes remedios. A medida que aprendamos más sobre los lóbulos frontales y sus conexiones, seremos capaces de identificar estas formas y sus remedios con precisión creciente".

"Ningún sistema complejo puede tener éxito sin un mecanismo ejecutivo, los lóbulos frontales. Pero los lóbulos frontales operan mejor como parte de una estructura interactiva y altamente distribuida con mucha autonomía y muchos grados de libertad".




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